| Relatos sobre la inmigración de 25 autores españoles |
| Escrito por Jupape | |
| martes, 13 de diciembre de 2005 | |
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David Hernández (izquierda), Gustavo Martín Garzo y Ángel Fernández Fermoselle. / RAQUEL DEL CASTILLO Escritores (desde Manuel Rivas a Elena Santiago, Luis Mateo Díez o Gustavo Martín Garzo), músicos (Pedro Guerra), directores de cine (Javier Corcuera) o periodistas (Charo Nogueira, Elena Pita) colaboran desinteresadamente en una iniciativa cuyos beneficios irán destinados a la red Procomer-Valladolid Acoge, destinada a promover la integración de los inmigrantes. Dice Ángel Fernández Fermoselle en el prólogo que lo peor del Estrecho es «medir hacia abajo», ya que «se acumulan en apenas 300 metros de profundidad las almas de los que intentaron salvarlo». Al largo de la distancia, al ancho de sus aguas, se ha añadido el cada vez más alto de las verjas para cruzarlo, lo que daría la razón al delegado de la televisión pública del carácter «cúbico» de esa frontera. En la presentación de ayer noche en la librería Oletvm, el editor vallisoletano destacó que cada autor «nos aporta su mejor viaje interior». Ángel Fernández, que también incluye su propio relato, ofreció algunas estadísticas, de esas que de vez en cuando ofrece la ONU, de Níger, el país más pobre de la Tierra. Después se preguntó «¿sus habitantes, no están incluso moralmente obligados a huir de esa pobreza?». Para ahuyentar el monstruo de la xenofobia y reivindicar la fuerza de la diversidad también usó más estadísticas. Las de una ciudad como Toronto, «la más diversa del mundo, donde conviven personas de 170 países y se hablan cien idiomas». La urbe canadiense figura entre las cinco con mejor calidad de vida del mundo. El escritor y traductor David Hernández, otro de los que han colaborado en el proyecto, reivindicó el aprendizaje de los clásicos, aquellos que ensancharon el mundo con sus viajes y que «nos enseñaron a ver a los demás con benevolencia y a ser hospitalarios con el de fuera, algo que se ha perdido». Hernández, que dedica su relato a la pérdida de un idioma (el dálmata), advirtió contra el empobrecimiento cultural de un mundo que permite que «cada día mueran lenguas y culturas que nunca se volverán a hablar». Belenes y pateras Por último, Martín Garzo retomó la idea clásica de hospitalidad para advertir contra una sociedad en la que esta prueba de humanidad «ha perdido todo su sentido». Para el escritor vallisoletano, «acoger a los que huyen de la miseria es un acto de justicia y amor». Recordó a los presentes que los foráneos traen algo más que su desesperación y su miseria. «Son portadores de una riqueza. Acuden necesitados a nosotros pero nos traen su mundo». Apelando a las guirnaldas, Martín Garzo reflexionó que «José y María llegarían ahora en patera y Jesús sería uno de esos niños que llegan en brazos de su madre». Por eso, advirtió de que «la justicia con los demás, conlleva nuestra propia salvación». La presentación de \'Inmerso Estrecho\' la cerró el responsable de Procomar, José Carlos Piñeyroa, que deseó a los lectores que «igual que en cada relato hay un personaje, detrás de cada noticia dejen de ver estadísticas y vean a partir de ahora a personas». Más información en Las letras de Castilla y León en: |
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