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España necesitará al menos 1,1 millones de inmigrantes para cubrir en 2010 el déficit de mano de obra, que se estima en 2,5 millones de trabajadores, según un estudio de la empresa de trabajo temporal Allbecon, presentado durante la jornada empresarial Mercado de trabajo: retos y perspectivas 2005-2010.
El informe parte de la base de que, con un crecimiento hipotético anual del 2,2%, en 2010 se tendrían que cubrir 3,1 millones de puestos de trabajo. Con las tasas de actividad registradas en 2001, se podrían cubrir 646.000 puestos de trabajo, con lo que el déficit superaría los 2,5 millones.
Según la consultora, de esta cifra, 1,3 millones empleos se podrían cubrir con mano de obra autóctona siempre que las tasas de empleo alcanzaran los niveles más elevados de la UE. Así, entre los hombres tendría que llegar al 83% -frente al 79% actual- y entre las mujeres, el 70% tendría que trabajar -frente al 55% de ahora-.
Si se consiguieran estas cifras, aún quedarían descubiertos más de 1,1 millones de puestos de trabajo, para los que habría que recurrir a extranjeros. El sector servicios es que el sufriría mayor déficit, con más de dos millones de puestos por cubrir, seguido de la construcción (669.000), la industria (529.000) y el sector agrario (135.000).
Durante las jornadas, el secretario general de la Asociación Estatal de Trabajo Temporal (AETT), Javier Lozano, pidió incrementar el peso de la contratación eventual que gestionan este tipo de empresas, ya que ahora sólo tramitan el 14% de la temporalidad que existe en España y que supone el 30% del total de contratos.
Asimismo, las ETT reclaman intervenir en otras parcelas relacionadas con la gestión de recursos humanos, como la externalización de este departamento, selección o formación, dado que en la actualidad están limitadas a la cesión de trabajadores a otras compañías.
Integración
Por otra parte, la integración de inmigrantes en la Unión Europea es «vital» para alcanzar los objetivos de Lisboa en materia de empleo y competitividad y mantener sociedades unidas y económicamente dinámicas, según el «Indice Europeo de Ciudadanía Cívica y Exclusión».
Este estudio comparativo de las diferentes políticas europeas sobre inmigración e inclusión de la comunidad inmigrante, que se presenta esta semana en Madrid, ha sido elaborado por el British Council y el Foreign Policy, con la colaboración de dos Universidades Británicas.
Este informe destaca la necesidad de mejorar las tasas de empleo y actividad de los inmigrantes residentes en Europa para cubrir las necesidades de varios sectores laborales y del sistema de pensiones en la UE.
La equiparación de diplomas extranjeros, la mejora del acceso a los programas de formación y la ayuda a la creación de empresas por parte de los inmigrantes son algunas de las medidas propuestas con el fin de mejorar la situación de los inmigrantes en la UE.
Estas organizaciones alertan de la creación de una segunda clase de ciudadanos si se excluye a los nacionales de terceros países no comunitarios del \'Espacio común de Libertad, Justicia y Seguridad\' que la UE quiere construir.
El estudio señala que la Unión Europea se comprometió a conceder a los ciudadanos no comunitarios «derechos comparables» a los que disfrutan los nacionales, y reiteró su propósito de mejorar la gestión de la inmigración ilegal y la integración de los inmigrantes, pero estas declaraciones «no se corresponden con las acciones de los Estados miembros».
En cuanto a las políticas desarrolladas en los países de la Europa de los Quince para asegurar la inserción en el mercado laboral de los inmigrantes, la residencia de larga duración, reagrupación familiar, la naturalización y evitar la discriminación son «incoherentes» y «poco favorables». |